La composición explora el magnetismo del contraste entre la oscuridad absoluta y los reflejos dorados de la tierra. Construido sobre una base negra de textura evidente, el mandala cobra cuerpo a partir de una geometría radial y concéntrica que fija la mirada y expande la presencia del relieve.
Las líneas estructurales del diseño están trazadas por finos fragmentos de ojo de tigre, cuyos tonos dorados y terrosos capturan la luz según el ángulo de visión. Como contrapunto de peso y solidez, piedras pulidas de ónix negro reposan estratégicamente en los vértices y radios del mandala, aportando volumen escultórico y un brillo vítreo refinado. El resultado es una pieza de estética minimalista y ancestral, donde el tiempo geológico se transforma en armonía visual sobre el lienzo.
Título: Piedras Brasileñas – Ónix
Técnica: Mixta sobre lienzo (Ensamblaje mineral y fijación en resina)
Materiales: Piedras rodadas de ónix negro, gravilla de ojo de tigre y soporte texturizado con acabado negro satinado
Dimensiones: 35 cm × 27 cm
Año: 2026
Estilo: Geometría Sagrada / Arte Mineral Contemporáneo
