Una fusión entre el diseño contemporáneo, la memoria afectiva y la vitalidad orgánica de los ecosistemas costeros. Esta pieza de autor traduce la imponencia de los océanos en un concepto biofílico elegante e interactivo, concebido para transformar ambientes con sofisticación, historia y carácter artístico.
La esencia de esta creación se remonta a 1995, año en que el padre del artista fundió en bronce la escultura original de un tiburón. Durante su infancia, aquella figura imponente despertaba una profunda fascinación: era un objeto de constante admiración, pero intocable para un niño debido al peso del metal y a sus bordes afilados.
Años después, al heredarla como parte de la decoración de su hogar, la escultura original continuó siendo fuente de inspiración. El anhelo de transformar aquel símbolo antes inaccesible en una pieza dinámica y versátil impulsó al artista a darle nueva vida: a partir de un molde de la matriz en bronce original, surgieron estas versiones en resina, permitiendo que la silueta ganara ligereza, nuevos matices y llegara a nuevos espacios con una reinterpretación contemporánea.
Moldeada en resina epoxi a partir de la pieza matriz, la figura central se inspira en el tiburón de puntas negras. Su pintura artística realizada a mano reproduce sutiles reflejos nacarados, texturas suaves y el contraste característico de las puntas oscuras de sus aletas, transmitiendo dinamismo y fluidez marina.
El soporte está compuesto por una pieza única de madera marina moldeada por el mar, rescatada de las costas de Florianópolis. Sobre su superficie se integra un microecosistema vivo formado por suculentas, musgos y líquenes de la flora local, recreando de manera lúdica la atmósfera de un arrecife y del lecho oceánico.
Diseñada para garantizar la durabilidad de la vegetación y facilitar su cuidado, la escultura cuenta con una varilla metálica central de acople suave. La pieza principal se puede retirar fácilmente de la base para regar, humedecer y atender las plantas, aunando practicidad, arte y biofilia de alto nivel.
Obra: Escultura Orgánica Tiburón Blacktip
Origen: Pieza original fundida en bronce por herencia familiar (1995)
Material: Resina epoxi moldeada con acabado de pintura artística manual
Base: Madera natural erosionada por el mar
Composición: Vegetación viva: suculentas, musgos y líquenes nativos de Florianópolis/SC
Estructura: Varilla de acero con sistema de encaje y desacople rápido
Cuidado: Luz natural indirecta; pulverización periódica suave sobre las especies botánicas
Origen: Florianópolis, Santa Catarina – Brasil