Inspirado en la Flor de la Vida matriz secular de la geometría sagrada, este collar traduce el patrón primordial de la creación en una forma signada por el equilibrio, la armonía universal y la precisión técnica.
Concebida a partir del rescate consciente de maderas nobles de ley, la pieza lleva en sus líneas la densidad y la memoria de una materia prima que resiste al paso del tiempo. El acabado manual le otorga a la madera un tacto aterciopelado u orgánico, revelando matices sutiles de textura, tono y aroma que despiertan una experiencia sensorial única a cada contacto.
Acompañado por un cordón ajustable en paleta terrosa y finalizado con sobrias punteras metálicas, el collar une versatilidad y sofisticación. Por ser fruto de un proceso genuinamente artesanal, cada variación natural de la veta y la tonalidad asegura que cada ejemplar sea una obra absolutamente irrepetible.
