Una exploración formal sobre el patrón fundamental de circulación y autorregeneración de la materia, este collar articula el Torus como una estructura de dinámica continua. Sus líneas concéntricas y contornos en espiral proyectan una percepción de campo en constante movimiento, donde el centro de atracción visual se recoge y se expande rítmicamente, creando una profundidad hipnótica que dialoga con el pecho.
La complejidad de la topología toroidal cobra presencia física en el contraste entre la exactitud de los flujos geométricos y la sensibilidad del acabado artesanal. La construcción en relieves continuos transforma la pieza en un estudio contemporáneo sobre fuerzas y campos magnéticos: un manifiesto de equilibrio dinámico y centralización estética de marcado valor conceptual.
La superficie de tacto satinado evidencia la riqueza orgánica y las variaciones irrepetibles de la madera noble rescatada, incorporando tiempo y densidad a la obra. Suspendido por un cordón de caída estructurada y finalizado con discretas conteras metálicas, el collar sobrepasa el adorno tradicional: es una síntesis vestible entre geometría sagrada, topología y arte conceptual.
